Actualmente nos preocupamos por cuidar nuestros bienes de posibles ladrones. Estoy seguro que todos somos conscientes de lo que ello supone, pero no estoy tan seguro del problema que puede suponer un robo de información en el mundo virtual.

El día 28 de Enero se ha celebrado el Día Europeo de la Protección de Datos, aprovechando la ocasión y mas si cabe con la entrada en vigor de la nueva LOPD  (Ley Orgánica de Protección de Datos y Garantía de Derechos Digitales en España), os dejamos Cinco consejos para tener una contraseña a prueba de ‘hackers’.

Hace unos días se hacía publica la noticia de que cerca de 800 millones de direcciones de correo electrónico habían sido hackeadas en una operación, denominada Collection #1 que supondría el mayor robo de datos de la historia. Sin embargo, de todas esas cuentas solo se encuentran 22 millones de contraseñas únicas. Eso significa que 7 de cada 10 usuarios repite contraseña en Internet.

¿Que podemos hacer para proteger nuestras cuentas de correo electrónico? Cinco consejos para tener una contraseña a prueba de ‘hackers’

Las claves más completas, reducen el riesgo de hackeo

Utilice un mínimo de ocho caracteres y, a su vez, combine mayúsculas y minúsculas, números o caracteres especiales, de este modo conseguiremos multiplicar el tiempo necesario para kackear nuestras contraseñas e incluso minimizar el riesgo. Todo es posible pero el tiempo es oro y cuanto mas difícil lo pongamos, mas fácil sera que desistan en el intento.

Reutilizar está prohibido

Use contraseñas diferentes para cada cuenta, ya sea de correo como perfiles en redes sociales o bancaria. De esta forma, si una fuera hackeada el resto continuaría a salvo. Es muy importante ser capaz de tener una «memoria de elefante» que incluso nosotros podemos buscar una lógica que nadie pueda suponer. Ejemplo: contar las baldosas lineales de nuestra cocina y ese numero nos puede servir de guía, después podemos cambiar las contraseñas y sumar a ese numero el numero de hermanos,…, para las letras puede ser algo similar. Es muy fácil encontrar una contraseña que utilicemos una vez pero cuando la cambiemos dentro de unos meses o un año, debemos de buscar nuevamente la forma de encontrar su sentido y conseguir una contraseña a prueba de ‘hackers’.

Gestores de contraseñas, los mejores aliados

Para tener una contraseña a prueba de ‘hackers’ es muy recomendable utilizar servicios que ayudan a aquellos que tienen problemas para memorizar contraseñas o que manejan un número considerable de ellas. Entonces podemos utilizar los gestores de contraseñas:

La mayoría de navegadores tiene sus propios gestores de contraseñas nativos, los cuales van almacenando todas las contraseñas que utilizas en Internet para recordártelas cuando vayas a identificarte en tus diferentes páginas tanto en el ordenador como en otros dispositivos donde los tengas instalados. Sin embargo, estos gestores son bastante básicos y prácticamente no tienen opciones más allá del recordarte las contraseñas.

Y es precisamente ahí donde entran los gestores de terceros. Se trata de servicios completos que suelen ofrecerte aplicaciones para diferentes plataformas, y que pueden ser gratuitos o de pago dependiendo de las opciones que estés buscando en ellos. Y es que además de almacenar tus contraseñas, también te enseñan a cuidarlas y gestionarlas.

En general, estos servicios suelen permitirte guardar contraseñas para utilizarlas siempre que quieras, pudiendo cumplir así con el consejo de que en cada servicio tengas una contraseña siempre diferente. Los gestores de terceros también pueden incluir un sistema para crear automática y aleatoria contraseñas fuertes, así como alertas que te avisan de cuándo tienes contraseñas débiles o excesivamente repetidas en varios servicios.

Algunos también tienen sincronización en la nube para poder utilizar estas mismas contraseñas en varios dispositivos, algo parecido a lo que hace Chrome pero sin necesitar tener el mismo navegador instalado en tu móvil, PC y el resto de dispositivos donde quieras recordar las contraseñas.

Otros de los servicios que pueden incluir algunos de estos gestores son los análisis periódicos de tus correos en la Dark Web para ver si se ha filtrado alguna de tu contraseña, la posibilidad de compartir algunas de ellas con otras personas de forma controlada, el almacenamiento en la nube de notas y textos cifrados, y la gestión de métodos de pago o el autocompletado de direcciones y datos personales.

Apostar por las preguntas

Esta doble barrera reduce las posibilidades de que la cuenta sea hackeada. Ademas es muy importante pensar que tipo de preguntas vamos a poner, pues se puede convertir en un arma de doble filo. Nuestra recomendación es que solo tu sepas la respuesta de a esa pregunta.

Adiós al «recordar clave»

Esta opción puede parecer maravillosa, pero se transforma en un error fatal si perdemos o compartimos nuestro ordenador o dispositivo.